La Contraloría General de la República advirtió el 3 de agosto de 2026 una brecha de financiación de $30,2 billones en el Proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027, el primero que discutirá el Congreso bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella. El organismo de control pidió que cada apropiación quede respaldada por ingresos ciertos antes de su aprobación.
La deuda se come el presupuesto
El PGN 2027 crecería hasta $575,7 billones, pero el mayor incremento de gasto no va para el país: el servicio de la deuda pública pasaría de $100,45 billones a $118,04 billones, un salto del 17,5%. Mientras tanto, la inversión —la partida que impulsa hospitales, vías y colegios— apenas crecería un 0,5%, prácticamente congelada frente a 2026.
El gasto de funcionamiento también se mantiene casi plano (de $365.897 mil millones a $367.698 mil millones, +0,5%), mientras los ingresos corrientes proyectados caen 3,4% frente a este año.
Las entidades más golpeadas
La reducción no se reparte por igual. Algunas entidades verían recortes drásticos en su presupuesto: el Fondo Adaptación pierde el 89,1%, la UNGRD el 88,5%, Fonvivienda el 58,8% y la Agencia Nacional de Hidrocarburos el 50,6%.
Regalías en riesgo para 32 departamentos
La Contraloría también prendió las alarmas por el Sistema General de Regalías: un recaudo por debajo de lo previsto puede bloquear apropiaciones y reducir la inversión territorial en 1.030 municipios y los 32 departamentos del país, afectando incluso los recursos con los que la propia Contraloría vigila ese dinero.
El organismo recordó su balance de vigilancia sobre las regalías entre septiembre de 2022 y junio de 2026: 706 procesos de responsabilidad fiscal por más de $2,01 billones, 881 decisiones de fondo, y una recuperación efectiva de $85.000 millones en recursos de regalías, más $5.000 millones adicionales en resarcimientos.